Equipos de Protección Individual: Riesgo Biológico

Los equipos de protección individual (EPIs) usados en el medio laboral para proteger a los trabajadores contra los agentes biológicos comprenden fundamentalmente:

  • Equipos de protección respiratoria.
  • Guantes.
  • Ropa de protección.
  • Protección facial y ocular.

La evaluación de riesgos será siempre el punto de partida para la detección de la necesidad de utilización y selección de los EPI adecuados en función del riesgo detectado.

Dependiendo del tipo de exposición, puede ser necesaria la utilización o no, de uno o varios EPIs. En cualquier caso, la tipología de los mismos vendrá determinada por la vía de entrada del contaminante, la parte del cuerpo del trabajador que se ha de proteger y la naturaleza del medio en el que se encuentra el agente.

Los EPI deben disponer del preceptivo marcado CE, lo cual implica que han superado satisfactoriamente los procedimientos establecidos en el Reglamento (UE) 2016/425. Además, deben suministrarse con un folleto informativo en castellano el cual debe contener la información necesaria tanto para la selección del EPI como para su uso y limitaciones al mismo, mantenimiento, limpieza, almacenamiento, revisiones, caducidad y eliminación.

Protección de la vía respiratoria

Los agentes biológicos cuando se transportan en el aire, se comportan como las partículas a las que van normalmente asociados. El hecho de que una partícula sea o no biológicamente activa no parece afectar a la forma en que es retenida por un material filtrante, de ahí que en adelante se trate la protección respiratoria frente a la inhalación de agentes biológicos como la protección respiratoria frente a partículas.

Imagen INSST

Los equipos de protección respiratoria se clasifican en :

Imágenes 3M, Dräguer

Importante: Las Mascarillas Quirúrgicas no son un EPI. Las mascarillas quirúrgicas no protegen frente a aerosoles. Su finalidad es la de evitar la transmisión de agentes infecciosos por parte de la persona que la lleva. Constituyen una barrera bidireccional al paso de microorganismos aunque su eficacia se observa de dentro hacia fuera (vía exhaladora).

No obstante, existen mascarillas de uso DUAL, es decir, que proporciona protección frente a bioaerosoles a la persona portadora y a la vez reduce la transmisión de agentes infecciosos de esta misma persona a la zona de trabajo. Debe cumplir tanto con las disposiciones legislativas de EPI como con las de producto sanitario.

Guantes de protección

Los guantes suponen una barrera frente al contacto directo de las manos con agentes biológicos. Esta barrera pueda fallar por razones como:

  • Defectos en el proceso de fabricación.
  • Ruptura del guante durante su uso, aunque no hubiera un defecto inicial.
  • Cortes o perforaciones resultantes del uso de instrumentos.
  • Ajuste deficiente a la mano del trabajador, bien por ser demasiado corto o bien por quedar holgado.

La norma armonizada para verificar el cumplimiento de un guante que ofrece esta protección con los requisitos esenciales del Reglamento (UE) 2016/425 es la norma UNE-EN ISO 374-5:2016, Guantes de protección contra los productos químicos y los microorganismos peligrosos. Parte 5: Terminología y requisitos de prestaciones para riesgos por microorganismos.

Imagen Juba

Esta norma específica las características y métodos de ensayo aplicables a los guantes de protección frente a microorganismos, distinguiendo entre guantes que sólo protegen frente a bacterias y hongos y los que, además, protegen frente a la penetración de virus.

Cada tipo de guante va acompañado de su marcado específico:

Al igual que en el caso de las mascarillas, existen guantes de uso dual destinados a usarse como EPI y como material sanitario por lo que deberán cumplir ambas reglamentaciones.

El uso de guantes debe ir acompañado de buenas prácticas como:

  • Inspección antes de su uso.
  • Aplicación de un procedimiento para su retirada aséptica.
  • Cambio frecuente de guantes.
  • Uso de doble guante en tareas de alto riesgo.
  • Lavado escrupuloso de manos tras su retirada.

Equipos de protección ocular y facial

La norma técnica armonizada aplicable a los protectores oculares y faciales es la UNE-EN 166:2002 “Protección individual de los ojos. Especificaciones“.

El requisito de protección frente a salpicaduras de líquidos lo pueden cumplir tanto una pantalla facial como una gafa de montura integral. No obstante, a la hora de seleccionar el más idóneo se debe tener en cuenta que la pantalla facial protege contra las salpicaduras que incidan frontal o lateralmente sobre la cara, en tanto que la gafa integral ofrece protección ocular contra salpicaduras que incidan desde cualquier dirección. Los requisitos de protección frente a aerosoles sólo lo cumplen las gafas de protección de montura integral.

Campo de uso gafa de montura integral:

  • 3 (gotas de líquidos); admite ventilación directa
  • 4 (partículas gruesas); admite ventilación indirecta
  • 5 (gases y partículas menores de micras); no admite ventilación

Ropa de protección

Los materiales que formen parte de la ropa de protección contra agentes biológicos así como su diseño, basan su capacidad de aislar o proteger en la barrera que ofrecen al impedir la penetración física de los agentes a través de “huecos” del entramado del material o costuras y uniones de la ropa.

La norma que describe los requisitos y métodos de ensayo para la ropa de protección contra agentes biológicos es la UNE-EN 14126:2004.

A continuación se hace una breve descripción de los distintos tipos de ropa de protección contra agentes químicos cuya clasificación ha sido adoptada por la ropa de protección contra agentes biológicos a la vez que los requisitos en cuanto a su comportamiento como traje completo, a través de los ensayos descritos en las normas correspondientes. La ropa de protección contra agentes biológicos incorpora el sufijo “–B “junto al número que designa el tipo de ropa.

Imagen INSST

Podemos encontrar prendas de protección parcial del cuerpo: bata, delantal, manguitos, gorro, etc… y mono de cuerpo completo.

Imagen Amazon

Se observa que existe un paralelismo entre la ropa de protección contra agentes químicos y la de protección contra agentes biológicos, de tal forma que, cuando hay referencia a líquidos, estos son productos químicos líquidos en el caso de la ropa de protección química o líquidos que transportan agentes biológicos, ya estén pulverizados o no, en el caso de la ropa de protección contra agentes biológicos. De igual forma, cuando hay referencia a partículas sólidas, estas son de productos químicos en estado sólido o partículas que transportan agentes biológicos.

La ropa puede ser ropa reutilizable o desechable de un solo uso.

Para que la ropa de protección sea efectiva contra los agentes biológicos debe usarse correctamente y efectuar un buen mantenimiento:

  • Hay que revisar la ropa de protección antes de su utilización para poder detectar si hay alguna anomalía, como un envejecimiento prematuro o una degradación que pueden manifestarse por un cambio de color o de aspecto (pequeñas grietas, descamación, manchas negras u olores). La ropa deteriorada hay que eliminarla.
  • Uso personal.
  • Hay que lavar la ropa de protección según las instrucciones del fabricante.
  • Hay que quitarse la ropa de protección sin tocar la superficie exterior.
  • La ropa de protección debe descontaminarse respetando las instrucciones del folleto informativo. Un método general recomendado suele ser usar agua y jabón con hipoclorito sódico (lejía comercial) para llegar a formar una solución del 0.5% siendo aproximadamente una parte de lejía y diez de agua.
  • La ropa de protección usada que, o bien no tiene las prestaciones necesarias para ser utilizada como tal (envejecimiento) o bien está contaminada, se eliminará, debiéndose tratar como un residuo biológico.

Más información:

Guía Técnica Agentes Biológicos INSST

EPI riesgo biológico INSST

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